Para que nuestro cuerpo funcione adecuadamente necesita una hidratación diaria. El agua mineral es sin duda un privilegio de los seres humanos. La mejor es el agua de los manantiales.

Pero el proceso que lleva desde que sale de los manantiales hasta que llega a tu hogar, es largo. No todas las empresas lo hacen seriamente… conoce el nuestro:

El proceso para embotellar el agua de los manantiales

El agua que se embotella es de origen subterráneo contenida en acuíferos naturales o artificiales, totalmente protegidos. Mantiene todas sus propiedades naturales debido a que emerge de la tierra, conservando todos sus minerales. La protección del acuífero hace posible conservar todas las propiedades de las aguas de los manantiales.

Se extrae sin contaminarse por lo que conserva muchos minerales y propiedades.

El agua mineral proviene de la naturaleza. El agua de la lluvia, o de la nieve cuando deshiela, se va filtrando poco a poco, entre las rocas de las montañas. Realiza un largo y lento viaje por las entrañas de la tierra, a través del cual el agua va adquiriendo los minerales que finalmente le darán su valor único y su singularidad.

Llega hasta un acuífero subterráneo, donde se deposita y se almacena. El tiempo de permanencia, la profundidad del acuífero y la temperatura serán los encargados de completar la elaboración del agua mineral natural y de transformarla en una bebida saludable.

Existen empresas serias las cuales se encargan de hacer que con estas propiedades esta bebida llegue a tu mesa con las mismas características.

El Agua Mineral Natural es un producto alimentario, que se envasa a pie de los manantiales y está regulado por leyes muy estrictas.

Las aguas minerales naturales son, junto con los alimentos infantiles y los productos dietéticos, los productos más reglamentados en cuanto a calidad y seguridad alimentaria.

Esto se debe a que el agua mineral natural es un producto tan singular que debe llegar al consumidor en su estado de pureza natural.

El proceso para envasarla

El envase en el cual se embotella el agua debe tener unas características muy específicas. Debe cumplir con estrictas normas para que no altere el producto.

Los de vidrio o PET son los que son completamente seguros para ello.
Una vez que tenemos en nuestra mesa el agua que hemos elegido existen unas recomendaciones para su conservarlas de manera óptima. Aquí te mostramos algunas de ellas.

  • No aceptar ningún envase que no haya sido abierto en presencia del consumidor.
  • No aceptar el agua servida en jarras.
  • No añadirle nunca hielo.
  • Conservar el producto en lugar limpio, seco, fresco, aireado y protegido de la luz solar.
  • Preservar el producto de olores agresivos.
  • Evitar el contacto del envase con el suelo.
  • Seguir las recomendaciones que aparecen en las etiquetas.

De esta manera el recorrido que las empresas responsables hacen para que el agua llegue desde los manantiales hasta tus manos no se verán afectados por ningún factor externo que resulte perjudicial.